Galletas de leche condensada
Description
Estas galletas de leche condensada son perfectas para el desayuno diario, porque además de fáciles de hacer están riquísimas, tienen un sabor irresistible, podemos añadir a la masa para variar vainilla, ralladura de limón o naranja e incluso canela.
Sorprendentes y delicadas, se van a convertir en un imprescindible en cuanto las probéis.
Ingredientes
Instructions
-
Comenzamos precalentando el horno a 160 ºC con calor arriba y abajo. Ponemos en un bol amplio 200 gramos de leche condensada, 125 gramos de mantequilla blanda (a temperatura ambiente), 1 yema de huevo L y 50 gramos de azúcar blanco. Mezclamos muy bien estos ingredientes hasta que queden completamente integrados.
-
Agregamos 350 gramos de maicena, tamizándola para que no tenga grumos, y la integramos con ayuda de una espátula hasta conseguir una masa homogénea.
-
Hacemos porciones de unos 25 gramos de masa y las boleamos. Las ponemos sobre una bandeja forrada con papel vegetal y ligeramente separadas. No van a crecer demasiado, pero no conviene ponerlas demasiado juntas. Con ayuda de un tenedor, las presionamos ligeramente para hacer la forma más característica de estas galletas. Las horneamos en el horno precalentado a 160 ºC durante unos 12 minutos, antes de que lleguen a dorarse.
-
Retiramos las galletas de leche condensada del horno y las dejamos templar 5 minutos en la bandeja. A continuación, dejamos que se enfríen por completo sobre una rejilla.
No te preocupes porque las veas blanquitas, quedan así y están riquísimas.
Su textura es seca y arenosa, me recuerda un poco a los polvorones. Eso sí, mojadas en leche, café o cacao triunfaran siempre, pero no las mojes mucho rato dentro de la leche o... pues se deshacen rápidamente .
