Los panellets de piñones son los más populares y tradicionales. Su exterior crujiente y su interior suave los convierten en un dulce imprescindible en el Día de Todos los Santos.
Cogemos la masa base de panellets que habremos preparado con antelación y la dividimos en tres o cuatro partes iguales.
Con una de las porciones, comenzamos a preparar los panellets de piñones.
Tomamos pequeñas porciones de masa y les damos forma de bolitas.
Batimos la clara de huevo y rebozamos ligeramente cada bolita para que los piñones se adhieran mejor. A continuación, las cubrimos con piñones presionando suavemente para que queden bien fijados.

Precalentamos el horno a 200-210ºC, calor arriba y abajo.
Batimos la yema de huevo que tenemos reservado y con la ayuda de un pincel pincelamos cada uno de los panellets de piñones.
Colocamos los panellets en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Batimos la yema de huevo y, con ayuda de un pincel, pintamos la superficie de cada panellet.
Precalentamos el horno a 200-210 ºC con calor arriba y abajo.
Introducimos la bandeja en la parte central del horno y horneamos durante 10-12 minutos, o hasta que los panellets comiencen a dorarse.